El entrenamiento autógeno del neurólogo berlinés Johann H. Schultz.
Fue el primer sistema de introducción a la
hipnosis utilzado en el primer tercio del siglo
XX.

A partir de
1912 Schultz elaboró los principios del
entrenamiento autógeno. Partiendo de las observaciones en el uso de la
hipnosis, la cual dominaba a la perfección. En
1926 comunica a la
Asociación Médica de
Berlín los primeros resultados obtenidos con su método de
auto-hipnosis. La denominación de
entrenamiento autógeno la fundamenta etimológicamente del griego "
autos " (
sí mismo), "
gen " (
devenir), y podría traducirse como : "
una ejercitación o entrenamiento, desarrollado a partir del propio sí mismo " del sujeto y que configura a dicho "
sí mismo "." Según el propio
Schultz: "
El principio sobre el que se fundamenta el método consiste en producir una transformación general del sujeto de experimentación mediante determinados ejercicios fisiológicos y racionales y que, en analogía con las más antiguas prácticas hipnóticas exógenas, permite obtener resultados i- dénticos a los que se logran con los estados sugestivos auténticos. "

La relación del
entrenamiento autógeno con la
hipnosis se manifiesta claramente en el texto anterior, y así, la denominación de
Técnica de
auto-hipnosis que se le suele dar en muchas ocasiones está plenamente justificada. El método de
J.H. Schultz, fue el primero en aparecer y fue durante mucho tiempo el
método de relajación más usado en
Europa. Es el que ha dado lugar a la mayor cantidad de trabajos fisiológicos y psicológicos, per- mitiendo precisar las modificaciones generales del organismo que comporta este método, responsables de su acción sobre toda la personalidad de un individuo.

De esta forma el
Dr. J. H. Schultz abrió la vía de las
psicoterapias de relajación en occidente, aunque la
Técnica recibió también el nombre de
auto-hipnosis. Su discípulo
Wolfgang Luthe continuaría su labor de difusión del método y sus beneficios para el estrés. Partiendo de los estudios iniciales de
Schultz se han desarrollado versiones adaptadas de su
entrenamiento autógeno, aunque generalmente siguen un armazón común:
la utilización de las imágenes (visualizaciones o psico-imágenes) que se refieren directamente a las funciones del sistema vegetativo.

Según
Huber (
1980): "
Estas imágenes (visualizaciones o piso-imágenes)
se concentran en fórmulas, según determinados elementos básicos de eficacia sugestiva, y se aplican a regiones orgánicas particularmente accesibles subjetiva y cognoscitivamente: el estómago, la respiración, el corazón, la sensación de su cuerpo (cabeza). "

Se resumen en los conocidos
seis ejercicios autógenos:
1- Ejercicio de pesadez.
2- Ejercicio de calor.
3- Ejercicio de pulsación.
4- Ejercicio respiratorio.
5- Regulación abdominal.
6- Ejercicio de la cabeza.
Huber en
1980, propone dos métodos de acortamiento del
entrenamiento autógeno. Uno para cuando ya dominemos de una forma automática los diferentes ejercicios que componen el entrenamiento global (en este caso hay una disminución en la longitud de las diferentes fórmulas, pero no en el tiempo de práctica), y otro para cuando no se dispone de suficiente tiempo para la práctica de todos los ejercicios (por ejemplo, en situaciones reales); en este caso hay una reducción del número de fórmulas a utilizar.

A continuación exponemos los
dos esquemas de los métodos abreviados:

1- Acortamiento de las fórmulas del entrenamiento.
El esquema del entrenamiento general quedaría de la siguiente manera:

Repetir
6 veces la frase: "
El brazo derecho es muy pesado ”

Repetir
1 vez la frase: "
Estoy muy tranquilo ”.

Repetir
6 veces la frase: "
El brazo derecho está muy caliente ".

Repetir
1 vez la frase: "
Estoy muy tranquilo ”.

Repetir
6 veces la frase: "
El pulso es tranquilo y regular ”.

Repetir
1 vez la frase: "
Estoy muy tranquilo ”.

Repetir
6 veces la frase: "
Respiración muy tranquila ".

Repetir
1 vez la frase: "
Estoy respirando ".

Repetir
1 vez la frase: "
Estoy muy tranquilo ".

Repetir
6 veces la frase: "
El plexus solar es como una corriente de calor ".

Repetir
1 vez la frase: "
Estoy muy tranquilo ".

Repetir
6 veces la frase: "
La frente está agradablemente fresca".

Repetir
1 vez la frase: "
Estoy muy tranquilo ".

Terminar con las frases: "
Brazos firmes " "
Respirar hondo " "
Abrir los ojos ".

Actualmente este método (a partir de
1990) se moderniza y fusiona con otros (
relajación progresiva) para configurarse como las
Técnicas de introducción al estado de atención focalizada (
hipnosis) denominado
relajación sistemática.
Jacobson y la relajación progresiva.
Edmund Jacobson es el creador del método de relajación conocido como
relajación progresiva. A principios de siglo concibió un método para relajarse cuya finalidad era la de provocar una tranquilidad mental al suprimir progresivamente todas las tensiones musculares.
Jacobson descubrió que,
tensando y relajando sistemáticamente varios grupos de músculos y aprendiendo a atender y a discriminar las sensacio- nes resultantes de la tensión y la relajación, una persona puede eliminar, casi completamente, las contracciones musculares y experimentar una sen- sación de
relajación profunda. La culminación de los estudios fue la
Relajación Progresiva (
1938), una descripción teórica de su teoría y procedi- mientos.

Cuatro años antes se había escrito "
Tu debes relajarte " como una versión para no profesionales del mismo material. Desde
1936 hasta los años sesenta,
Jacobson continuó sus investigaciones en el
Laboratorio de Fisiología Clínica de
Chicago. Desde
1962, el procedimiento básico de re- lajación incluyó
quince grupos de músculos. Cada grupo era tratado en sesiones que iban de una a nueve hora diarias, antes de continuar con el grupo siguiente, con un total de
56 sesiones de entrenamiento sistemático.

La cantidad de horas propuestas por
Jacobson para el
entrenamiento de la relajación progresiva es una limitación seria para la posibilidad de aplicación de la
Técnica. Fue
Josep Wolpe quien adaptó la
Técnica como
elemento de contracondicionamiento y la redujo a
seis sesiones de veinte minutos con dos sesiones de práctica diaria, de quince minutos.

Los procedimientos de
Wolpe fueron similares a los de
Jacobson en cuanto a
tensar y relajar los grupos de músculos para conseguir la
relajación profunda. Sin embargo, el terapeuta en este caso dirige todos los aspectos del procedimiento a través de instrucciones verbales presentadas durante las sesiones de entrenamiento. Los terapeutas de
Wolpe empleaban la
sugestión directa e incluso
Técnicas hipnóticas para facilitar el conocimiento de las sensaciones corporales.
B. Stokvis y la regulación activa del tono.
Presenta amplias similitudes con el
método de relajación autógeno de
Schultz, aunque difiere en su esencia ya que busca sobre todo alcanzar una amplia concentración de la atención sobre una zona limitada del cuerpo, o sobre determinadas funciones del mismo, no se plantea el proceso de gene- ralización de la relajación o de conmutación, mientras que en la
Técnica de Schultz la conmutación (
la generalización de la relajación desde una zona del cuerpo a todo el) es muy importante.
Stokvis con su
regulación activa del tono busca con la sensación de peso o de calor justamente eso, cuando con la concentración de la atención se percibe el corazón o los latidos, es ese el objetivo.

Ejemplo: “
Estoy completamente relajado, mis brazos y piernas son pesados, mis brazos y piernas están calientes, mi corazón late con calma y fuerza, respiro lentamente y con facilidad; respiro sin ningún esfuerzo, mi frente está muy fresca, es muy agradable sentirla ”. Las pruebas de inducción del
Dr. Stokvis llegaron a ser muy conocidas por su originalidad y creatividad, conservandose aún la imagen en la memoria de alguna de e- llas que durante años definieron a los hipnotizadores (hoy
hipnoterapeutas).

La prueba de la
canica o péndulo, era el ejemplo más claro de estas pruebas, para ello colocaba al paciente delante de él sosteniendo una canica sujeta a un hilo, o en su defecto un péndulo brillante que sujetaba con su mano apoyando el codo sobre la mesa.

Ejemplo: “
Mira este objeto y concéntrate totalmente en él, continúa relajado, dentro de poco vas a notar que el objeto comienza a moverse... no importa en qué sentido, pero el objeto se va a mover, ya está empezando a moverse, imperceptiblemente... el objeto se mueve cada vez más. Obsér- valo. Se mueve. Piensa en el movimiento del objeto... Piensa en el movimiento del objeto y ese movimiento será cada vez más amplio ”.

Obviamente se trataba de una
prueba de sugestionabilidad del paciente. Cuando el movimiento que se condicionaba se producía realmente (a ve- ces es necesario emplear un método similar al de
Coué, insistir e insistir), el
hipnoterapeuta prosiguía, sincronizando sus palabras con el balanceo del objeto. El
hipnoterapeuta debía describir todo lo que está pasando, para hacerle creer al inconsciente del paciente que todo lo que decía está pasando realmente. Cuando en realidad, estaba diciendo lo que está ocurriendo. El
hipnoterapeuta debía ajustar el párrafo a lo que estaba pasan- do en cada momento.

Otra prueba del
Dr. Stokvis que llegó a hacerse muy popular fue
la prueba de pesadez de las piernas, donde se actuaba del siguiente modo:

Ejemplo: “
Piensa en que tus pies son pesados... tan pesados que no puedes levantarlos... apóyalos bien contra el suelo... con fuerza... descarga todo tu peso sobre los pies... imagina que un peso invisible se apodera de ellos... ahora mismo, tus pies te parecen pesados... cada vez más pesa- dos... una pesadez invisible se ha adueñado de tus pies... y ahora pesan, pesan terriblemente. cada vez te pesan más... tus pies se hacen más y más pesados por segundos. Ahora, la pesadez comienza a apoderarse de tus piernas... tus pantorrillas te empiezan a pesar cada vez más... la pesadez aumenta... tus pies te pesan, tus pantorrillas te pesan y esa sensación se apodera también de tus muslos... los músculos de tus muslos se contraen... tus muslos se ponen rígidos... tus piernas se ponen rígidas... rígidas como postes... los pies se fijan al suelo... Tus pies se clavan en el suelo... se sueldan al suelo... se pegan al suelo... tus pies se pegan al suelo más y más... dentro de un momento, cuando intentes levantarlos, no podrás... cuanto más lo intentes, menos podrás hacerlo. Cuando yo diga “ tres ”, te resultará imposible levantar los pies... cuando yo diga “ tres ”, te resultará imposible mover las piernas... cuando yo diga “ tres ”, te será imposible avanzar o retroceder... voy a contar... “ uno ”... tus pies son pesados, pesados, cada vez más pesados, terriblemente pesados... es como si tuvieras un enorme peso sobre los pies... un peso enorme que te impide moverlos... “ dos ”... tus pies te pesan todavía más... están pegados al suelo... muy pegados, completamente pegados al suelo... clavados... y ... ¡¡¡¡ tres !!!! Imposible levantar los pies... tus pies pesan muchísimo... pesan demasiado... cuanto más intentas moverlos, menos puedes... tus piernas son tan pesadas que te resulta imposible moverlas... tus pies se pegan al suelo... tus pies son pesados... pegados al suelo... completamente pegados al suelo... Imposible avanzar o retroceder... Estás pegado, clavado al suelo... clavado al suelo... Imposible moverse... Cuanto más lo intentas, más se te pegan los pies al suelo... "

Se Podía conocer el
grado de sugestionabilidad del paciente dependiendo del tiempo que pasaba mientras el sujeto no podía levantar, ni mover los pies. Aunque sin duda, la
prueba de sugestionabilidad del
Dr. Stokvis que llegó a alcanzar más popularidad fue la prueba del contraste de colores.

Para realizar esta prueba era necesario tener un
rectángulo de cartón gris, de 14x23 cm, en el que estaban enganchadas, en sentido longitudinal, dos tiras de papel de 8x3,2 cm, paralelas y distantes entre sí 5 mm. La tira de la derecha era de
azul pálido, la de la izquierda
amarillo pálido. Ambas debían afinarse someramente, y
Stokvis recomendaba que el ángulo inferior derecho del cartón se redondeara en el punto donde el paciente ponía los dedos.

El
hipnoterapeuta preguntaba al sujeto si su vista era normal. En caso afirmativo, éste se echaba en un diván aguantando el cartón con el bra- zo rígido y fijándose en la tira gris que estaba entre los rectángulos de color, sin apartar la vista de ella. Como es natural, dirá que ve “
un trozo de cartón gris, en el que están enganchadas dos tiras, amarilla a la izquierda y azul a la derecha, separadas por una franja gris ”.

Después se le advertía que siguiera fijándose en dicho punto y que dentro de poco distinguiría otros colores. Este fenómeno cromático observado fisiológicamente por cualquier persona normal, incluídos los daltónicos y todos los tricromáticos anómalos, consiste en ver los respectivos colores com- plementarios a lo largo de los márgenes externos del amarillo y el azul entremezclandose.
La evolución de la relajación y la inducción.
Lenta pero progresivamente las
Técnicas de relajación e inducción fueron mejorando y especializandose según el uso que fuera a dársele, de esta forma surgieron:
Técnica de facilitación Neuromuscular Propioceptiva FNP (
Mc.Tee).
Técnica de Respiratología diafragmática (
Dr. Schmidt).
Técnica de Entrenameinto Cognitivo Conductual para la Relajación (
Dr. Johnathan Schnith).
Técnica de Streching Científico (
Kurz).
Técnica de Entrenamiento Autógeno Progresivo (
Ranty).
Técnica de Autogenia (
Luthe).
Técnica de Relajación Progresiva con Imagenería Somática (
Berstein y Borkovec).
Técnica de Método (
Benson y Vittoz).
Técnica de Entrenamiento de Auto Regulación Fisiológica (Sistema
Ruso).
Técnica de Somatología o Somatics (Escuela de
California).
Técnica de Psicología Somática (Escuela
California y
Chaudury).
Técnica de Psicología del Cuerpo (
Brouchon).
Técnica de Psicología Corporal (
Obst-Demaestri).
Técnica de Psicología Corporalista (varios).
Técnica de Sofrología (
Dr. Caycedo).
Técnica de Sugestología (
Dr. Lazanov).
Técnica de Gimnasia Psicológica (
Dr. Odensky).
Técnica de Psicosomatología (Escuela
Brasileña).
Técnica de Psicosomatología (Escuela de
Japón).
Técnica de Psicosomatología (
Estévez Griego).
Técnica de Psicofísica de Fechner,
Técnicas Cuerpo-Mente, Bioenergética (
Dr. Lowen).
Técnica de Trabajo Psicocorporal ecletica, Vegetoterapia (
Dr. Reich).
Técnica de Relajación Sistemática (
Jesús Genaro).
¿Qué es la Hipnosis?.
Desde el siglo pasado se ha intentado explicar el
fenómeno hipnótico. Cada estudioso ha dado su interpretación subjetiva. Se le ha comparado a la sugestión, a una histeria provocada, al sueño, etc. “
No es sugestión puesto que se puede hipnotizar sin ella , por ejemplo mirando un objeto luminoso ”.
No es sueño, por varias razones:

En el sueño casi todos los reflejos están inhibidos, mientras que en la
hipnosis permanecen. Los registros electroencefalográficos son distintos, en la
hipnosis se pueden inducir dinamismos sensorio-motores, mientras que en el sueño no.

La
hipnosis es un
constructo complejo y en la actualidad no existe una teoría predominante sobre la misma, sino más bien un continuo de puntos de vista teóricos (
Kirch y Lynn, 1995). Como veremos, parte de las discrepancias teóricas existentes vienen dadas porque por
hipnosis se entien- de por lo menos tres cosas diferentes:
1) Desde el punto de vista de la
comunicación, se puede describir la
hipnosis como un protocolo durante el cual, un profesional de la salud o inves- tigador, en este caso un
hipnoterapeuta, sugiere a un paciente, o sujeto que experimente cambios en las sensaciones, percepciones, pensamien- tos o comportamiento. El
contexto hipnótico se establece generalmente mediante el
procedimiento de inducción. A pesar de que existen diferentes inducciones, la mayoría incluyen sugestiones para la relajación, calma y bienestar heredadas de las
técnicas anteriormente contempladas, si bien
estas sugestiones pueden ser también de incremento de la activación. También se suelen incluir en las inducciones para imaginar o pensar en situa- ciones agradables o terapéuticas (visualizaciones o psico-imágenes) (
Kirsh 1994).

Así, diversos autores actuales definen la
hipnosis moderna como constituida, en principio, por un conjunto de
técnicas de comunicación lin- güística conducentes a desarrollar en el sujeto un proceso que, por convención, se llama
hipnótico. Este proceso puede constituir un contexto de cambio para el paciente según una serie de variables del terapeuta (
por ejemplo, su formación clínica y experiencia), de la situación específica (
defen- sa del paciente al protocolo) y de la interacción con las características del paciente (
sugestionabilidad).

La
Técnica hipnótica es, por tanto,
obra de la comunicación lingüística (
Malarewicz 1990). La
hipnosis se trata de un protocolo, o conjunto de
técnicas, que se pueden usar para introducir una
terapia (
es una de las herramientas que el terapeuta puede utilizar en una u otra situación). En este sentido, no es más que
otro instrumento de intervención clínica. Dicho de otra forma, la
hipnosis requiere de una
técnica particular. No obstante, se trata de un conjunto de
técnicas potentes que pueden facilitar el aprendizaje y el cambio de conducta; de hecho, permiten crear un es- pacio para el aprendizaje que facilita la adquisición y práctica de estrategias de afrontamiento para las personas.

Como comenta
T. Barber (
1988): "
Hoy está claro que el modo en que los individuos responden a las sugestiones, depende mucho menos del éxi- to de los procedimientos de inducción antiguos (que aspiran a producir relajación, quietud mental y concentración en las ideas comunicadas por el tera- peuta con la concomitante desatención a otros problemas), y mucho más de la relación interpersonal entre el sujeto y el terapeuta, la capacidad del paciente para imaginar, fantasear y tener experiencias parecidas a las hipnóticas; las expectativas, actitudes y creencias acerca de la situación; y la interacción momento a momento del terapeuta hipnosugestivo con el paciente, en la que se incluye el modo de atacar el problema, el tipo de suges- tiones específicas (scripts) que ofrece y la forma en que el paciente interpreta las sugestiones. "
2) Por otra parte, también se entiende por
hipnosis un
ESTADO DE ATENCIÓN FOCALIZADA, con sus correlatos psicofisiológicos, en respuesta a las sugestiones. Tradicionalmente se habla de trance hipnótico en referencia a este estado.

Así, desde este punto de vista,
J. Barber (
1996) presenta una definición operativa: "
La hipnosis es una condición alterada, o estado alterado, de conciencia caracterizado por un marcado incremento de la receptividad a la sugestión, por la capacidad para modificar la percepción y la memoria, y por el potencial para un control sistemático de una variedad de funciones usualmente involuntarias (como actividad glandular, actividad vasomotora, etc.) ". Bien se considere este estado como normal o patológico, se pueden observar una serie variables (incluso dejando de lado la evaluación de los cambios fisiológicos) entre las que cabe destacar:
a) Las respuestas de relajación. (
Edmonston, 1981 y 1991).
b) El incremento en la capacidad de imaginación vívida. (
Wilson y Barber 1981 y 1983).
c) La absorción o implicación emocional. (
Tellegen, 1978/79; Tellegen y Atkinson, 1974).
d) La automaticidad del comportamiento o involuntariedad. (
Lynn, Rhue y Weekes, 1989).
e) Disminución de la capacidad de análisis lógico-racional y crítico de las situaciones. (
Orne, 1959; Spanos, de Groot y Gwynn, 1987).
f) El incremento de la capacidad de respuesta frente a las sugestiones (
sugestionabilidad o hipnotizabilidad). Este punto es de crucial importancia para el desarrollo del proceso hipnoideo y de la aceptación de nuevas sugestiones que faciliten el cambio comportamental.
g) La disociación. (
Hilgard, 1979, 1986 y 1991).