El reflejo condicionado en hipnosis.
Idéntico procedimiento asociativo que utilizó
Pavlov con los perros y que luego se extendería en la aplicación a la conducta humana denomi- nándosele “
condicionamiento clásico ” se utiliza en el protocolo de intervención clínica mediante
hipnosis. Para ello se utiliza un fondo musical (gene- ralmente se utiliza una melodía que ayude a la relajación) siempre el mismo para cada paciente, a modo de
estímulo neutro.
Estímulo neutro y Melodía de fondo.
A continuación se introduce un
ejercicio de filtro con el siguiente contenido: “
Ahora quiero que te centres en mi voz y la música de fondo. Todo lo demás no importa ahora, céntrate en mi voz y la música de fondo, olvidándote de todo lo demás ”.

A este
filtro simple, se le añade el condicionamiento de la siguiente manera: “
A partir de ahora siempre que escuches mi voz y ésta música de fondo, te relajaras mucho más rápidamente que ahora. Siempre que escuches mi voz y ésta música de fondo te será muy fácil volver al estado de bie- nestar en el que te encuentras ahora ”.
Estímulo neutro = Melodía de fondo y condicionante sugestivo = Voz y respuesta condicionada = Focalización más rápida.
De esta forma se aplica un
reflejo condicionado en
hipnosis. El objetivo es reducir paulatinamente el protocolo de introducción al
estado de aten- ción focalizada (hipnótico) rediciendo el tiempo de duración de éste, al mismo tiempo que se incrementa su intensidad.

Por esta razón el paciente es sometido a protocolos de introducción cada vez más breves a medida que ha sido sometido a varias sesiones de terapia, sin que su efectividad disminuya en absoluto, más al contrario, la intensidad se ve incrementada bajo la influencia del
condicionamiento ope- rante (que se expone a continuación) a pesar de que su duración y bucleado haya sido menor.

Naturalmente se precisa la precaución de aplicar siempre
el mismo estímulo al paciente, por lo que ni la voz del terapeuta ni la melodía utilizada pueden variarse, so pena de que el
condicionamiento pierda su efectividad.
La Teoría Conexionista de Thorndike.
Edward Thorndike (1874-1949).
Edward Thorndike norteamericano, en el
Laboratorio de Psicología de la
Universidad de Columbia realizó estudios experimentales sobre la
conducta modificable. Trabajó con pollos, ratas y gatos, y realizó entre otros, el experimento que relatamos a continuación.

Varios pollitos de pocos días de edad se ponen en el corral junto al cual hay un laberinto con unas zonas marcadas como
A,
B,
C,
D y
E. El inves- tigador coloca uno de ellos en el punto
A. La situación que encara el animal es la de sentirse confinado entre paredes y alejado de los demás pollitos, de la comida y del ámbito familiar del corral. Sus reacciones iniciales son correr, hacer ruido y tratar de saltar sobre las paredes. Cuando se mueve hacia los puntos
B,
C y
D, su situación no cambia, o sea, inútil es esfuerzo por salir del laberinto. Sin embargo, cuando corre hacia
E luego de haber pasado por
C, se encuentra con la satisfacción de encontrarse de nuevo con su familia y con la comida.

Al ser puesto otra vez el pollito en el punto
A, vuelve a brincar y correr en distintas direcciones, hasta que encuentra el corral. Al repetirse la situación, el animal gradualmente elimina los movimientos hacia
B y hacia
C. Después de varias pruebas en que poco a poco disminuyen los errores, su único acto es correr hacia
E, pasando por
D y de esa manera llegar al corral. El animal establece una conexión entre la situación que afronta en el pun- to y la respuesta de correr hacia
E.

Según
Thorndike,
aprender es conectar y
el aprendizaje es el proceso de adquirir nuevas conexiones, modificar las conexiones inadecuadas y eliminar conexiones inútiles. Aprender es conectar situaciones con respuestas que las resuelvan.

La mayor contribución de este investigador a la educación, consiste en las
leyes del aprendizaje. Dichas leyes deben entenderse como formu- laciones amplias de principios y condiciones que rigen el aprendizaje. Entre las
leyes del aprendizaje podemos mencionar:
1).
Ley del efecto: una conexión modificable entre una situación y una respuesta se fortalece o se debilita de acuerdo con el grado de satisfacción o de molestia que la acompañe.
2).
Ley del ejercicio: cuando una conexión modificable entre una situación y una respuesta ase ejercita, la fuerza de la conexión aumenta.
John Broadus Watson (1878 - 1958).
Obtuvo el primer título de
doctor en psicología que otorgó la
Universidad de Chicago y fue el fundador de la
escuela de psicología que se conoce como
conductismo, y que ha tenido un gran desarrollo en los países anglosajones.

Sus obras principales y las que exponen el proceso de su pensamiento son “
Behavior, an Introduction to Comparative Psychology ” (
1914), “
La psicología desde el punto de vista del conductismo ” (
1919) y “
El conductismo ” (
1925). El
conductismo se propone como una teoría psicológica que toma como objeto de estudio lo observable y no el alma, la conciencia o cualquier otra entidad inmaterial y por lo tanto imposible de estudio objetivo.

Así, se opone a cualquier forma de introspección (método utilizado generalmente por la
psicología de conciencia del siglo pasado) y toma como ba- se la observación dentro de los lineamientos del método científico. Llega a decir
Watson que la
psicología y la fisiología sólo difieren en el ordenamien- to de los problemas.

Entre las escuelas y autores que influyen en el
conductismo debemos mencionar la
reflexología rusa (
Pavlov y
Bechterev) y los estudios de
psicología funcional y animal (
Woodworth,
Cattell y
Thorndike).

Una de las ideas centrales de la teoría es la de
condicionamiento, proceso por el cual una respuesta determinada es obtenida en relación con un estímulo originalmente indiferente con respecto a la misma. Luego se trata de determinar cómo a partir de unos pocos reflejos y mediante
procesos de condicionamiento, se obtiene la enorme gama de conductas que realizan los hombres. El
conductismo se ha planteado también como un programa, lo que incluye entre sus pretensiones el interés por intervenir sobre la conducta y los hombres a los efectos de producir una mejor adaptación de los mismos al medio social, lo que ha derivado en estudios sobre el aprendizaje y un desarrollo importante en el área laboral y en la propaganda.
Teoría:
John B. Watson fue el primer psicólogo norteamericano en usar las ideas de
Pavlov. Al igual que
Thorndike, primero comenzó sus estudios con animales y posteriormente introdujo la observación de la conducta humana.
Watson pensaba que los humanos ya traían, desde su nacimiento, algunos reflejos y reacciones emocionales de amor y furia, y que todos los demás comportamientos se adquirían mediante la
asociación es- tímulo / respuesta; a través de un
condicionamiento.
El Experimento De Watson.
Watson demostró el
condicionamiento clásico con un experimento en el que participó un niño de algunos meses de nacido (de nombre
Albert) y una rata blanca. El experimento consistía en acercar la rata a
Albert para que la tocara, al principio
Albert no mostraba temor por el pequeño ani- mal, pero al comenzar a hacer, de repente un fuerte ruido cada vez que
Albert tocaba la rata, al poco tiempo
Albert comenzó a mostrar temor por la rata aún sin hacer el ruido (debido al
condicionamiento). Este miedo se generalizó para otros animales pequeños.
Watson después "
extinguió " el miedo presentando la rata al niño en repetidas ocasiones sin hacer el ruido. Algunos hechos del estudio sugieren que el
condicionamiento al miedo fue más poderoso y permanente que el realmente observado. (
Harris, 1979; Samelson, 1980, en Brophy, 1990). En realidad los métodos de investigación usados por
Watson en la actualidad serían cuestionados, su trabajo demostró el papel del
condicio- namiento en el desarrollo de la respuesta emocional para ciertos estímulos. Esto puede dar explicación a determinados sentimientos, fobias y prejuicios que desarrollan las personas. A
Watson se le atribuye el término "
conductismo ".
El conductismo Watsoniano.
Entre
1913 y
1930 se desarrolla el
conductismo watsoniano. En ese período aparecieron las primeras aportaciones conductistas de
Kuo,
Las- hley,
Weiss,
Tolman y otros muchos, pero es cierto que la obra de
Watson fue particularmente central.

La teoría elaborada por
Watson no presenta como un sistema orgánico y definido una vez por todas. Por ejemplo,
Watson especificó de modo diferente
el objeto de la psicología. El comportamiento fue explicado en los términos de "
adaptación del organismo al ambiente ", "
contracciones musculares ", "
conjunto integrado de movimientos " y "
acciones ". Se puede, en cierto modo, decir que la unidad de observación psicológica es para
Watson el comportamiento o la conducta en el sentido de acción compleja manifestada por el organismo en su integridad, "
sea lo que fuere lo que realice, como orientarse hacia una luz o en dirección opuesta, saltar al oír un sonido, u otras actividades más altamente organizadas como tener hijos, escribir libros, etc. ". Evidentemente esas conductas no se detectan en cada una de las reacciones psicológicas que el organismo manifiesta (contrac- ción de un músculo, o bien actividades de órganos individuales como la respiración, la digestión, etc.), que constituyen el objeto diferenciado de estu- dio de la fisiología.

En la experimentación psicológica que lleva a cabo,
Watson se interesa principalmente por variables dependientes complejas del tipo que acabamos de mencionar. Su "
molecularismo " y "
reduccionismo " teórico se especifican en la idea de que esos comportamientos no son más que la "combinación" de reacciones más simples, de moléculas constituidas por cada uno de los movimientos físicos que, en cuanto a tales, son precisamente estudiados por la fisiología y la medicina.

En efecto, los principios de composición de las unidades simples en unidades complejas no modifican la naturaleza de las primeras, sino que sim- plemente las componen. Los principios a que principalmente se refiere
Watson son la
frecuencia y
proximidad y el
condicionamiento. Los principios de la frecuencia y proximidad nos dicen que cuanto tiempo más a menudo o cuanto más recientemente se ha verificado una asociación, con tanta mayor probabilidad se verificará.

El
condicionamiento empieza a ocupar un lugar central, en la teoría conductista, hacia
1916.
Watson aparece directamente influido no sólo por
Pavlov sino también por los
reflexólogos rusos, es decir, por
Sechenov, que ya hacia
1860 había afirmado que los actos de la vida consciente e inconsciente no son más que
reflejos y por
Bectherev que se interesaba de modo particular por los reflejos musculares.

El principio del
condicionamiento parte del descubrimiento del hecho de que en el organismo existen
respuestas incondicionadas a determinadas situaciones. Por ejemplo, un organismo hambriento que recibe comida seguramente reaccionará salivando, un súbito haz de luz sobre los ojos provocará seguramente una contracción de la pupila, etc. la comida y el haz de luz se llaman
estímulos incondicionados, es decir, acontecimientos que se producen en el medio ambiente y que
provocan incondicionadamente una determinada
respuesta en el organismo.

Pero, otros estímulos que hayan sido asociados a los
estímulos incondicionados provocarán también la
reacción incondicionada, aunque no tengan por si mismos relación alguna con ella. Por ejemplo, el perro de
Pavlov salivaba cuando oía el sonido de una campanita, por el sólo hecho de que ese sonido había sido anteriormente asociado con cierta frecuencia a la presentación de la comida. La investigación sobre el
condicionamiento era de particular importancia para el
conductista porque, por un lado detectaba precisas unidades estímulo (que permitían definir mejor el ambiente en que el organismo reacciona) y precisas unidades respuesta, y, por el otro, porque ofrecía un principio clave para explicar la génesis de las respuestas complejas. En efecto, se podía suponer que los comportamientos complejos, manifestados por el hombre, eran una larga historia de
condicionamientos
Por este motivo adquirió particular importancia el estudio del aprendizaje empezando por las primeras adquisiciones infantiles. Al analizar las emociones,
Watson expresaba la idea de que el miedo, la rabia y el amor son las emociones elementales y se definen partiendo de los
estímulos am- bientales que las provocan. A partir de estas emociones se construirían las siguientes emociones. Un caso famoso de
aprendizaje de las emociones es el del pequeño
Albert, que
Watson estudió junto con
R. Rayner.
Albert jugaba tranquilamente con un ratoncillo cuando se le hizo escuchar a sus espaldas un violento ruido. Desde ese momento, el niño manifestó un gran miedo tanto hacia los ratones como hacia otros animales y objetos peludos. El ruido era un
estímulo incondicionado capaz de producir por sí solo una respuesta de miedo; su asociación con otro
estímulo hacía que el niño fuese
condicionado a tener miedo también al ratoncillo y también a otros objetos con características similares.

Estudiando una de las primeras neurosis experimentales de la historia de la psicopatología,
Watson probaba más adelante que las neurosis no son ni innatas, ni objetos misteriosos, sino que podían definirse en los términos de respuestas emocionales aprendidas. Para
Watson, las mismas leyes que regulan el aprendizaje emotivo constituyen la base de las demás adquisiciones y, en particular, de los llamados "
hábitos ". Si para los "
hábitos manuales " la idea podía ser compartida por muchos, el problema se hacía más difícil cuando se trataba de explicar procesos psicológicos complejos y en particular
el pensamiento y sus relaciones con el lenguaje. La propuesta metodológica de
Watson exigía basarse en la observación de la conducta, y en este caso de la conducta verbal, y por tanto el pensamiento debería haberse inferido del lenguaje. Pero la propuesta por así decir "
filosófica " era la de negar existencia real al pensamiento y asimilarlo directamente al lenguaje.

Para
Watson,
el lenguaje se adquiere por condicionamiento. El niño oye asociar a un objeto su nombre y por consiguiente el nombre termina por evocar la misma respuesta evocada por el objeto. Progresivamente todo el sistema de movimientos que provocan la emisión del sonido palabra puede ser sustituido por una parte de movimientos, por lo que la palabra es sólo pronunciada en voz baja, o moviendo silenciosamente los labios, o bien mediante simples "
hábitos de laringe ".
Watson creía que de esta manera se va formando el pensamiento y sugería que podía ser reducido a un con- junto de hábitos de laringe. En el plano teórico el punto central estaba representado por el hecho de que la actividad de pensamiento era un resultado de los aprendizajes comunicativos y no tenía por sí mismo importancia ni interés cognoscitivo.
La Teoría del Condicionamiento Operante.
Frederic Skinner (1904 -1990).
Su principal representante es
Burrhus Frederic Skinner, quien bajo la
psicología conductista dominante, centró la mayoría de las investigaciones en las conductas manifestadas por los organismos, extrapolando las "
leyes del aprendizaje " de los animales, al hombre. En su obra: "
La Conducta de los Organismos " publicada en
1938 dice: “
conducta es lo que está haciendo un organismo, o dicho con más precisión, lo que otro organismo observa que está haciendo el primero ”. También afirma “
necesitamos establecer leyes, mediante las que podamos predecir la conducta (externa), y esto solamente podemos hacerlo hallando aquellas variables que la afecten. En suma, pensada la conducta como una función, el primer paso es determinar sus variables ”. Naturalmente,
Skinner se refiere a la conducta externa afectada también por variables externas.

Estas
teorías del aprendizaje se basan esencialmente en una
asociación entre un
estímulo que actúa sobre el organismo y la consiguiente
respuesta del mismo. La comprobación empírica de las teorías
estímulo-respuesta se basan en los datos que muestran que un conjunto de condiciones que actúa sobre un determinado
sujeto de aprendizaje, puede producir con el tiempo una respuesta predecible.
Skinner (
1938), que como decíamos tomó como base trabajó las
leyes de aprendizaje de los animales, como por ejemplo el experimento de
Pavlov, afirma que los
estímulos específicos que
operan en tales experimentos, no son fáciles de describir y que es más útil centrar la atención en las operaciones que el animal realiza. Ésta afirmación reitera una posición tomada por la
corriente asociacionista en el sentido de no investigar lo que ocurre en la estructura de conocimiento de los individuos.

El experimento de
Skinner, consistía en colocar un animalito (ratas o pichones) en una jaula, y oculta en la misma una palanquita, la que al ser pisada involuntariamente por el éste, accionaba un mecanismo que desprendía un trozo de comida que podía ser devorado por el animal. La investi- gación consistía en indagar sobre si el comportamiento del animalito en estudio mostraba que aprendía a pisar la palanca para satisfacer sus necesida- des. Los resultados le permitieron expresar como juicio de valor que con el tiempo el animal aprende a asociar una acción u operación específica (apre- tar la palanca)
con la recompensa (trozo de comida).

La Teoría de
Skinner se denominó
Teoría del Condicionamiento Operante, ya que al animal podía operar sobre el sistema (apretar la palanca), a diferencia del experimento de
Pavlov, en la cual el perro no podía hacer sonar el silbato.

Esquemáticamente el proceso se puede presentar como sigue:

Un
estímulo no identificable, pasa con el tiempo y la repetición, a ser un
estímulo identificable (cuando se asocia la palanca a un trozo de comida). El ciclo que se presenta en el esquema, se repite con lentitud al principio, cuando la operación de apretar la palanca es accidental o involuntaria, y aumenta su frecuencia cuando el animalito aprende.

Para poder aclarar aún más el proceso, se puede definir estímulo como "
una parte o una modificación de una parte del medio " y una respuesta como "
una parte o una modificación de una parte del comportamiento".

Como hemos visto antes se le llama extinción al proceso por cual el organismo "
olvida "
respuestas aprendidas. Si se retira
el refuerzo, se produce una reducción gradual de la frecuencia de la respuesta que se observa. Sin embargo, si después de un cierto tiempo el animal fuera colocado otra vez frente a la misma situación, se verifica que la respuesta tenderá a reaparecer aunque con una fuerza menor. A este fenómeno se le da el nombre de
recuperación espontánea. Se ha comprobado experimentalmente que si el proceso de extinción se repite varias veces, se crea una especie de reserva de respuestas que pueden ser emitidas por el organismo después de que el refuerzo se ha retirado.
Skinner la llama
reserva del reflejo.

En relación al
aprendizaje humano, éste debe caracterizarse en consecuencia, no sólo por la
modificación del comportamiento del que aprende sino también por las condiciones en las que ocurre.