Sigmund Freud. (1856-1939).
Sigmund Freud nace el
6 de mayo en
Freiberg y con él comienza una nueva era no demasiado favorable para la psicología científica y nefasta para la
hipnosis, de la que ambas tardarían décadas en recuperarse.

En
1859 Darwin publica “
El origen de las especies ” que deja una huella profunda en
Freud en cuanto a su consideración del ser humano como su evolución del animal, convertido en ser humano por la sexualidad y los instintos, sin mediación de ningún Dios.

En
1867 se publica “
El capital ” de
Marx.
Freud no fue nunca marxista, y de hecho criticó en repetidas ocasiones al marxismo, pero esta obra de
Marx va a influir en él en el sentido de que hay algo “
oculto ” que nos influye, los deseos. Frases marxistas como "
los seres humanos nos manejamos a nivel grupal con nuestros deseos " le marcarían profundamente.

En
1860 Fechner funda la
psicofísica, hecho fundamental en toda la primera parte de la obra de
Freud en el sentido de cómo aplicar
la física a
la psicología. De esta forma, comienza a simpatizar porofundamente con ideas tales como que los síntomas que una persona pueda tener, son un equi- librio entre
lo físico y
lo psicológico. Se covierte de esta forma, sin pretenderlo, en el primer neuropsicólogo radical de la historia.

La familia de
Freud se traslada a
Viena, oficialmente debido a la intención de prosperar. La realidad lo que sucede es que la familia está arruinada y esto les avergüenza. En
Viena,
Freud se tiene que enfrentar a una gran ciudad, con mucha competitividad, y a unas clases sociales muy supe- riores a la suya.
Freud en esta época, empieza a asistir al
Gimnasio Real, comunidad donde empieza leer críticas y cuestionamientos a las creencias religiosas del momento, por otra parte muy arraigadas socialmente.
Freud empieza a cuestionarse así las creencias familiares (de orígen
judío), y se vuelve
agnóstico. Esta pérdida de su fe religiosa va a tener un gran trascendencia en sus obras posteriores, donde realizaría afirmaciones como: "
a veces, la creencia desmedida en una religión puede ser indicador de patología ". Poco después escribe “
El porvenir de una ilusión ”, donde dice: "
a menudo la religión no es más que una ilusión a la que se aferra el ser humano ". Más tarde traduce “
Edipo Rey” que en su adolescencia le dejó una profunda huella y en ella se apoya para su argumentación acerca del
Edipo.

Comienza su amistad con
Heinich Bach (socialdemócrata de la época) quien deja huella muy profunda en
Freud y en su identificación con una ideología que rompa barreras sociales (aunque en realidad
Freud nunca fue socialdemócrata). En
1873 empieza a estudiar medicina, aunque no terminará hasta
1885. estudiando gracias a becas, una de las cuales obtiene en
1875 del
Ministerio de Educación de Trieste para un estudio sobre la "
Sexualidad no predeterminada en zoología ". La huella que este estudio deja en
Freud no es pequeña, y del cual empezaría a sacar sus propias conclusiones (muchas veces equivocadas, otras parcialmente acertadas) como: "
el ser humano no siempre está totalmente predeterminado en su sexualidad ".

Estudia con
Brentano sobre
Aristóteles dejando en él la impresión, que posteriormente se convertiría en convicción de que el ser humano se encuentra continuamente buscando su otra parte. En
1883 Traduce a
Stuart Mill, quien defendía
las cadenas de representaciones mentales haciendo afirmaciones como: “
todo nuestro mundo mental está absolutamente interconectado, bien por continuidad bien por semejanza ”. Esto inspira a
Freud de forma bastante desafortunada y le inicia en
las técnicas de asociación libre, posiblemente uno de sus mayores errores, de consecuencias nefastas para la psicología y aún peores para la
hipnosis. En esencia, el concepto básico de la
asociación libre sería: "
si el paciente empieza por contar lo primero que se le pasa por la cabeza, mediante asociaciones llegará a la representación inconsciente " lo que es absolutamente incorrecto.

Empieza a trabajar en el
Instituto de Fisiología (
Von Brücke-Helmholtz-Du Bois), dando por cierto el principio de conservación de la "
e- nergía / unicausalidad " físico-químico, donde obviamente no encuenta una salida adecuada a sus teorías, por tanto las abandona para casarse, y da por concluída su etapa neurofisiológica. En
1882-1885 empieza a trabajar con la cocaína y sus propiedades analgésicas. En ese momento
Soller se adelanta a
Freud en su trabajo acerca de las
propiedades analgésicas de la cocaína. Es una creencia popular la idea de que
Freud era adicto a la co- caína, sin embargo en este punto, la superchería popular comete una gran injusticia con
Freud. En realidad este consumo se debía a un
cáncer de mandíbula que le fue diagnosticado debido a su
verdadera adicción: "
el tabaco ", que jamás logró abandonar y que finalmente sería la causa de su muerte. Parece ser (aunque este punto no está del todo confirmado) que en la última etapa de su enfermedad le pidió a un médico amigo suyo una inyección letal de cocaína.

Poco después empieza su ejercicio como docente de
Neuropatología en la Universidad. Con su sorprendente habilidad para la obtención de be- cas, consigue una plaza becaria en
París, donde trabajó con
Jean Martín Charcot en
Salpêtriére. De su experiencia con
Charcot, realiza un trabajo sobre las
técnicas hipnóticas que utilizaba
Charcot, que es rechazado por la
Sociedad Médica Vienesa y casi le cuesta su expulsión de ésta. Se piensa, casi con seguridad, que de ese mal trago, le comienza a
Freud su animadversión a la
hipnosis, todo ello al margen de que se sabe a ciencia cierta, la
poca habilidad que
Freud poseía para la
inducción hipnótica, a pesar de sus extraordinarios maestros y "amigos" (
Charcot,
Breuer,
Bernheim).

En
1886 instala su
famosa consulta en casa con
electroterapia (
electroshock),
hidroterapia,
masajes y trabajos sobre
neuropatología infantil, servicios propios de un médico distinguido de la época.

Poco después comienza a escribir sobre la
afasia, aduciendo que la
afasia es un trastorno del lenguaje que hace referencia a una pérdida parcial o total del habla debida siempre a una lesión neurológica que impide al sujeto decir (o escribir) la palabra que está pensando.
Freud plantea que, aun- que este trastorno tiene una base física importante, también tiene que ver con la
historia personal del paciente, concretamente con un
conflicto afec- tivo, lo que en principio era incorrecto, aunque podría tener parcialmente razón en lo referente a los trastornos post-traumáticos.
1889 es la época apasionante de
Freud en lo que a la
hipnosis se refiere. Comienza a compartir experiencias de inducciones en
hipnosis con
Liebeault y
Bernheim en
Nancy (ver más adelante las cartas de
Freud a
Bernheim), y comienza su amistad con
Josef Breuer, quien le enseña los pormenores de como conducir una
sesión de hipnosis para tratar los trastornos de sus pacientes y a quien acompaña frecuentemente, publi- cando con él abundantes trabajos sobre la histeria. Poco después, sucede un hecho que tendrá una gran relevancia histórica.
Breuer le pide a
Freud que se haga cargo del tratamiento de una paciente,
Anna O, con la que no había tenido ningún éxito (aunque ésta era la excusa, en realidad, lo cier- to es que
Breuer había iniciado una aventura amorosa con
Anna O y su mujer lo sospechaba), viendo su matrimonio amenazado decidió pasarle la paciente del conflicto a su "amigo"
Freud aprovechando la coincidencia de una ausencia temporal por vacaciones.

El caso de
Anna O que más parece un "
culebrón de telenovela " que un caso clínico, fue decisivo para
reafirmarse en su postura en cuanto a sus ideas sobre la
hipnosis. Dado que
Anna O apenas hablaba de cosas importantes en sus visistas,
Freud decide someterla a
hipnosis. Cuando se encontraba en
hipnosis,
Anna O hablaba de cosas dolorosas, que no recordaba tras la sesión de
hipnosis, sin embargo, a pesar de no recordar nada,
se encontraba mucho mejor.
Freud le recordaba lo que había hablado durante la sesión de
hipnosis ya que su paciente no podía recordarlo (
Freud entendía que si la paciente no podía recordar nada, las sugestiones terapéuticas que había introducido durante la sesión de
hipnosis no tendrían efectividad). Aunque
Freud queda entusiasmado con la
técnica de hipnosis, pronto
decide abandonarla porque considera que el hecho de tener que recordarle a su paciente lo que ha contado en
hipnosis (cosa que le estaba sucediendo con
Anna O) y que no recordase nada por sí mis- ma, colocaba al terapeuta en una
posición de omnipotencia (este pensamiento distorsionado solo es entendible desde la perspectiva de las muchas in- seguridades y miedos irracionales que
Freud arrastraba en su conducta). Jamás contempló la posibilidad de que este hecho pidiese ser una peculiari- dad de
Anna O.

A partir de este cúmulo de errores
Freud comienza a hacer deducciones totalmente equivocadas, entre ellas dice: "
En la hipnosis, la curación es por sugestión, lo que no tiene nada que ver con un tratamiento en el que el paciente lo cuenta todo por voluntad propia, e idea un "procedimiento nuevo" que denomina
Talking Cure. "
El Talking Cure, dice Freud, es un método catártico donde el paciente al hablar de sus experiencias en la hipnosis va a experimentar un efecto catártico mucho menor que si lo cuenta en estado normal de vigilia ". Pero las deducciones equivocadas y los errores no acaban ni mucho menos ahí.
Freud comienza a desarrollar lo que él llama la "
teoría libidinal "en la que
muy condicionado todavía sobre sus estudios de la
sexualidad en zoología, comenzó a darle a todos los trastornos un prisma de observción y explicación referente a la
sexualidad del pa- ciente y los confilctos afectivos que conllevan.

En
1893 realiza su gran publicación sobre la
histeria, y no mucho después comienza su distanciamiento de
Breuer. Parte del rechazo de
Breuer a aceptar
la sexualidad como un elemento relacionado con enfermedades mentales se debe a su percepción de culpa con respecto a sus viejas aven- turas amorosas con
Anna O (lo que le impidió tener éxito terapéutico con ella), pero realmente
Breuer al igual que la imensa mayoría de médicos de la época, las teorías de
Freud le parecían una autentica locura.
Breuer llegó a ver en las teorías de
Freud una proyección de sus propios trastornos, como diría antes de su muerte, por tanto, de forma discreta,
Breuer se fue
distancianciando de las teorías de su "amigo" y le retira públicamente su apoyo cuando
Freud las expone en el
Colegio de médicos de
Viena, donde tubo que escuchar el siguiente veredicto: "
De todo lo expuesto por el Dr. Freud, no hay nada nuevo. Y lo nuevo, no es cierto.
Freud reacciona en esa ápoca (
1887-1897) intensificando su relación con
Wilhem Fliess, que le apoya, un poco en sustitución del distanciado
Breuer, y creándose entre ambos un alto grado de intimidad profesional y personal, comenzando (
1895) con su interpretación de los sueños y a- fianzandose en su postura de la
asociación libre, dando comienzo así a la época del
psicoanálisis, que tanto daño causaría la
psicología clínica y que re- legó a la
hipnosis clínica al obstarcismo durante décadas.

En
1897 Freud, tras oír numerosos casos de
abusos sexuales en la infancia de sus pacientes, elabora la idea de que el trauma sitúa esta expe- riencia de abuso sexual
como el orígen de los síntomas.
Fliess le cuestiona a
Freud en sus cartas, si no le parece extraño tantos abusos sexuales de adultos hacia niños y le insta a profundizar más, lo que produce que
Freud indague más a sus pacientes. Pronto se da cuenta de que esos relatos son en su mayoría
fantaseados. Avergonzado, abandona la teoría del trauma y empieza a darle mayor importancia a la realidad interna del paciente.
Freud recibe su primer reconociendo extranjero por parte de
Havelloch Ellis, quien estudia la sexualidad infantil de igual modo que
Freud, no tarda en escribir: “
Psicopatología de la vida cotidiana ”, donde plantea conceptos como:
-
Olvido.
-
Acto fallido: interpretándolo como actos equívocos.
-
Lapsus: interprentándolos como equívocos, formas de expresarse el inconsciente, que no tienen que ver con el cansancio, tanto los verbales como los escritos.
Freud comienza a plantear que el
inconsciente se expresa o manifiesta en la vida diaria a través de los
lapsus,
actos fallidos,
sueños, el
humor y los
olvidos. Todas estas
manifestaciones del inconsciente según él, normales y saludables, permiten al médico interpretar los trastornos de su pa- ciente. No contento con esto, llega a afirmar que la gran vía del
abordaje del inconsciente eran
los sueños, que por supuesto, podían ser clínicamente interpretados.

En
1905 escribe “
Tres ensayos de la sexualidad infantil ”. Esta obra, de alguna manera supone la gota que colma el vaso.
Freud plantea la polémica del
inicio real de la sexualidad, y planteó, en contra de lo que hasta ese entonces se afirmaba, (que la sexualidad comenzaba en la adolescencia), que lo que en realidad empezaba en la
adolescencia era la
genitalidad.
Freud interpreta que la
sexualidad nada tiene que ver con la
genitalidad sino con el
deseo. Afirma que "
el ser humano tiene orificios corporales de intercambio con el exterior, y éstos hacen que la persona busque el objeto del deseo que los complete ". Afirmaciones como: "
La erotización de un bebé es distinta de la erotización de un adulto, pero ambos anhelan encontrarse con el objeto perdido, por ejemplo mediante la boca". O como: "
en la etapa anal, el bebé se encuentra con una figura que le limpia de sus excrementos sin asco y con un gesto de amor (insinuando el deseo emocional hacia la madre).O como colmo: "
en la etapa fálica, un niño de 5 años puede masturbarse, y esto no implica ningún problema neurológico, sino una forma de buscar al objeto perdido del deseo", colocan (no sin razón) a
Freud en el centro polémica social.
1902-1914. Su consolidación y lucha.
En
1902 crea la
Sociedad de los miércoles. e incorpora a ella (
1908) profesionales extranjeros como
Ferenczi de
Hungría,
Jones de
Inglaterra,
Abraham y
Eitingon de
Alemania o
Bleuler y
Jung de
Suiza, aunque está condenada a no durar demasiado. Su carácter total- mente autoritario que le llevó a imponer un
anillo distintivo a cada uno de sus miembros, y a quienes
no toleraba el mínimo desacuerdo con sus teorías, produjo la lógica disgregación de sus miembros. Primero fueron
Jung y
Rank quienes se niegan a llevar a cabo sus postulados al pie de la letra. Cada uno planteaba; una teoría que nada tienía que ver con el
psicoanálisis tal como lo planteaba
Freud (aunque no mucho más acertadas). Haciendo un pequeño recuento:
Adler: Crea la "
psicología del Yo ".
Freud pensaba que con esta teoría no se avanzaba (y en eso no se equivocaba mucho).
Rank: Crea el "
trauma del nacimiento ".
Freud no considera tan importante el nacimiento, y en eso sí estubo absolutamente acertado.
Jung: (el predilecto de
Freud) a quien le interesaba el tema de los
arquetipos.
Jung creía que cada sueño tienía un significado concreto, pero
Freud pensaba que el simbolismo del sueño era distinto para cada persona y sólo tienía valor si el paciente le confiería significado en el momento de relatarlo en la sesión. Si el paciente no le daba ningún significado
Freud pensaba que el terapeuta no era nadie para ponérselo. Sin embargo
Jung creía firmemente que existía un significado oculto que plasma escribiendo un
diccionario de símbolos.
Freud se postula completamente en contra de la existencia de un archivo o
diccionario de símbolos de nuestras mentes y rompe la relación con
Jung al que nunca más volvería a dirigirle la palabra.

La época de la guerra y la post-guerra (
1914-1923) es muy prolija para
Freud que publica numerosas obras, de entre las que destacaremos:

En
1914 “
Miguel Ángel ”, “
Tótem y Tabú ”, “
Introducción al narcisismo ” e “
Hijos prisioneros en guerra ”.

En
1915 “
Metapsicología ”.

En
1918 realiza su
5º Congreso Internacional en
Budapest al que acuden numerosas autoridades gubernamentales.

En
1921 “
Psicología de las masas y análisis del Yo ”.

En
1923-1924 comienza a difundir el
psicoanálisis por todo el mundo.

En
1923 “
El Yo y el Ello ”.

En
1926 “
Inhibición, síntoma y angustia ”.

En
1927 “
El porvenir de una ilusión ”.

En
1929 “
El malestar en la cultura ”.

Tan importante actividad, tendría sus consecuencias (no siembre positivas):

En
1930 recibe el premio
Goethe en
Frankfurt.

En
1933 pasa a formar parte de lista negra en la
Alemania nazi.

En
1936 comienza la
quema de libros por parte del
partido nazi. El
psicoanálisis a pesar de sus importantes desaciertos no deja de promover que el
individuo se haga preguntas y se cuestione su vida, y esto es peligroso para los regímenes totalitarios. De aigual forma, el
psicoanálisis cuestionaba cualquier tipo de dictadura, por tanto, el
régimen nazi empieza a quemar sus libros (al igual que dictaduras posteriores). Con el paso de las décadas hemos podido entender que este hecho benefició más a
Freud que cualquier intento de perjuicio, aunque en aquella época, obviamente no lo parecía.

En
1938 se ve obligado a exiliarse en
Londres con su hija
Anna Freud, amenazados por el
régimen nazi.

En
1939 fallece, el
23 de septiembre, debido a su cáncer de boca.

En
1942 sus cuatro hermanas son asesinadas en
Auschwitz.
