
Los
National Institutes of Health de
EEUU avalan diversos ensayos clínicos sobre aplicaciones de la
hipnosis clínica en medicina. En los en- sayos que a continuación se exponen, se analiza el uso de la
hipnosis clínica para trastornos -en principio- primariamente no psicológicos (puesto que la eficacia de la
hipnosis clínica en trastornos de la conducta se considera suficientemente avalada). Se presentan los resultados de ensayos controlados, artículos de revisión e informes de casos.

Se utilizaron diversos métodos para probar de forma definitiva que la
hipnosis es un estadío separado y completamente diferente del sueño con- vencional, con objeto de establecer los referentes clínicos necesarios para determinar que el paciente no se limita simplemente a cumplir las instruc- ciones del médico durante las sesiónes de
hipnosis clínica.

Todos los estudios realizados con
tomografía con emisión de positrones (
T.E.P.) demostraron que la
hipnosis clínica no es el simple pro- ceso de seguir instrucciones, sino que implica modificaciones en las percepciones cerebrales y estimulaciones diversas del cortex cerebral directamente relacionadas con la respuesta esperada.
Por ejemplo, se pide a los pacientes que observen visualmente (mediante un TFT introducido en la máquina de
T.E.P.) antes de introducirlos en la sesión de
hipnosis, unas fotografías con diferentes contenidos (la muestra nº 10 contenía la fotografía coloreada de un árbol) y se realizaban una exploración tomográfica. Inmediatemente después un especialista introducía al paciente en focalización (
hipnosis clínica) y se le inducía la visua- lización (
psico-imágen) de un árbol igual o muy similar al observado anteriormente. La respuesta cortical del paciente fue idéntica. Por tanto la
T.E.P. demostró sin lugar a duda alguna que el cerebro registra las visualizaciones (
psico-imágenes hipnóticas) como si fueses viviciones reales, mostrandose incapaz de distinguirlas.

De estos ensayos clínicos se deduce que la
hipnosis clínica no actúa como un placebo. Algunos estudios que la utilizaron como anestesia, indican que el paciente en lugar de experimentar una mayor tolerancia al dolor, acción típica del placebo (administración de una sustancia farmacológicamente inerte) mediante la utilización de la
hipnosis clínica en realidad el dolor no se percibe, dado que según muestra la
T.E.P. el neurotransmisor portador nunca alcanza el cerebelo, quedando interrumpido su retorno en el
S.N.C. a la altura de la
T4.
También quedó suficientemente demostrado que la
hipnosis no es un estado de somnolencia y los pacientes bajo
hipnosis pueden experimentar cuadros de ansiedad considerable sin abandonar el estado de focalización (
hipnosis).

No obstante la aceptación de la
hipnosis clínica en medicina evolucionó en forma lenta. En
1958, la
American Medical Association publicó un informe que indicaba que "
podrían existir usos definidos y apropiados de la hipnosis en la práctica médica y odontológica". En
1961, la
American Psychiatric Association reconoció que "
la hipnosis clínica tiene aplicaciones definidas en varios campos de la medicina" y que los médicos debían acudir a los especialistas en
psiquiatría para recibir formación en este aspecto.

Durante la década de
1980, se informó acerca de algunos pacientes que, después de haber sido tratados con
hipnosis clínica, exhibieron un comportamiento adverso. Las reacciones desfavorables más comunes fueron
somnolencia,
mareos,
rigidez,
cefaleas,
cuadros de ansiedad y, en ocasiones,
sustitución de síntomas y
trastornos orgánicos.

Una revisión más reciente de los
trastornos somatomorfos indica que la
hipnosis está asociada con este tipo de reacciones adversas, al mismo nivel que podrían presentarse en otras pruebas u otros ámbitos experimentales sin la utilización de
hipnosis clínica.

Para solucionar esta
reacción psicosomática, se sugirió una entrevista explicativa previa con el paciente antes de comenzar con el proceso de
hipnosis clínica, aclarandole al paciente que en general, que la
hipnosis se considera un "
procedimiento benigno" y con muy "
pocas contraindicaciones". A partir de ese momento los procesos de investigación continuaron sin interferencia alguna de
trastornos somatomorfos asociados.

No obstante, los investigadores pudieron constatar la evidencia de que si se formulan preguntas (de tipo investigativo) durante el proceso de la
hipnosis clínica, pueden crearse
pseudorecuerdos falsos, que podrían tener una consecuencia condicionante comportamental severa al comportar distorsiones cognitivas (debido a que el paciente entiende que los
falsos psudorecuerdos se corresponden con experiencias vívidas reales), de lo que se extrae una recomendación precisa de la utilización de la
hipnosis clínica para fines psico-terapéuticos o fisio-terapéuticos (anestesiológicos fundamentalmente) exclusivamente y no demasiado con fines forenses.

Los investigadores aclaran en su informe que el objetivo ideal de contar con ensayos controlados, a doble ciego y aleatorizados es imposible, dada la naturaleza de la
hipnosis. Por lo tanto, es razonable juzgar los procedimientos de
hipnosis mediante los mejores o peores resultados obtenidos.

Se debe tener en cuenta que algunas características del paciente como el
miedo, la
atención, el
interés, las
expectativas, la
motivación, y el
deseo pueden alterar el desenlace clínico, y aunque se introdujeron entrevistas previas explicativas que resolvieron los efectos somatomorfos indeseables, no consiguieron inhibir
sobre-expectativas basadas en
creencias irracionales. Consecuencia de lo cual, se recomienda en el in- forme al personal médico: "
Las características deseables en un profesional sanitario con el uso de técnicas de hipnosis, es que inclu- yan una formación específica especializada en hipnosis clínica, y cierta experiencia en su aplicación mediante prácticas".
Ensayos clínicos realizados con hipnosis clínica.
Alergia: Diversos estudios demostraron la efectividad de las
técnicas de hipnosis en este complejo proceso que implica la participación de
inmunoglobulina E, la activación de
mastocitos y
basófilos así como la liberación de los mediadores químicos de la inflamación y la respuesta inmune. Algunos estudios iniciales sugerían que diversos cuadros alérgicos podrían tener bases emocionales y, por lo tanto, al tratarse mediante
hipnosis clínica podría obtener excelentes resultados. Estudios ulteriores demostraron que la
hipnosis clínica puede modificar la respuesta orgá- nica a diversos estímulos.
Control del dolor: El mecanismo de la
analgesia mediada por
hipnosis clínica difiere del efecto placebo, y de la síntesis inducida por las
endorfinas (
opiáceos endógenos). Se realizó un estudio sobre pacientes con
cefalea y
cervicalgia, que se utilizaban como sujetos de control, antes y después de un tratamiento con
hipnosis clínica. Todos ellos experimentaron fuertes inhibiciones del
dolor tras varias sesiones de trata- miento.
Los pacientes adultos con dolor intenso en la
articulación témporomandibular, o
neuralgias del trigémino, mostraron una reducción significativa del
dolor, tras una o dos sesiones de tratamiento con
hipnosis clínica.
Una revisión de
2003 mostró la superioridad de la
hipnosis clínica para el alivio del
dolor agudo y crónico, en comparación con un placebo. Asimismo, se concluyó que la
hipnosis clínica era válida para el tratamiento del
dolor crónico, bajo la premisa de que el tratamiento del
dolor requiere "
evaluación y tratamiento multidimensionales".
Anestesia quirúrgica: Como se refirió antes, la
hipnosis clínica se utilizó como único agente anestésico para procedimientos de
cirugía tanto mayor como menor (La
ESHC les ofrece varios videos relativos a esa aplicación en su sección de videos).
En la actualidad, el uso de la
hipnosis clínica aislada en los quirófanos, como único agente anestésico es no es frecuente, dada la gran disponibi- lidad de
anestésicos farmacológicos y la tendencia de los anestesistas al uso de compuestos en los principios activos para garantizar una ade- cuada sedación, por tanto, separar los efectos independientes en los pacientes no resulta fácil, sin embargo, en los ensayos efectuados se redujo la
farmacología en dosis superiores al
60%, por lo que al menos se puede garantizar que la disminución de las dosis a iguales reacciones de sedación es atribuible a la
hipnosis clínica.
En una revisión realizada en
1999, se concluyó que la
hipnosis clínica previene la falta de consciencia inducida por la anestesia. Permite la parti- cipación del paciente y favorece una recuperación más rápida y una hospitalización más breve. Otros estudios describen los beneficios múltiples de la
hipnosis clínica adjunta a la
anestesia farmacológica en diversos tipos de
cirugía.
Se enfatiza que el personal asistencial de quirófano que debería tener presente que los pacientes bajo
anestesia con hipnosis clínica, tienen percepción auditiva intensa y que tienden a interpretar los comentarios del médico de forma distorsionada. En tal instancia, debería promoverse un ambiente positivo o carente de comentarios clínicos en quirófano.
Dermatología: En estudios sobre el tratamiento de las verrugas se comprobó que la
hipnosis clínica reducía el
dolor y la aparición de cicatrices exuberantes, las reacciones adversas a los anestésicos y las necesidades de un equipamiento especial. Las
técnicas de hipnosis resultaron ser muy valiosas para las verrugas de áreas sensibles o inaccesibles.
El uso de la
hipnosis clínica resultó especialmente espectacular en el tratamiento de
trastornos dermatológicos somatomorfos; por ejem- plo, los pacientes con
dermatitis atópica y
seborreica notaron alivio prácticamente instantáneo del prurito, así como los
trastornos del sueño asociados al
estrés.
Gastroenterología: En un ensayo en que los pacientes con
colon irritable fueron adjudicados en forma aleatoria a recibir
psicoterapia o
hipnosis clínica. Los primeros demostraron una pequeña pero significativa mejoría en algunas características, pero todos los pacientes del grupo de
hipnosis clínica experimentaron una mejoría significativa en el estado general, los hábitos intestinales y los síntomas de distensión y de
dolor. Estos resultados calificados como altamente positivos fueron confirmados por otros ensayos.
Los pacientes con
úlcera péptica también mostraron importantes beneficios de su tratamiento con
hipnosis clínica, aunque se desconoce si puede ser debido a la supresión de la secreción ácida gástrica. Asimismo, se constataron efectos positivos sobre la
motilidad gastrointestinal postoperatoria. Por último, la
hipnosis clínica se utilizó como sedante para la toma de
biopsias hepáticas,
esofagogastroduodenoscopías y
colonoescopias.
Lesiones óseas y musculares: Un estudio piloto sobre pacientes con
fracturas de tobillo no desplazadas tratados simultaneamente con
hipnosis clínica, mostró una evolución más rápida, menor
dolor, mayor movilidad y mejor función.
Hematología: Uno de los centros médicos implicados en la investigación, comunicó resultados favorables en pacientes ambulatorios
hemo- fílicos, con una disminución en su requerimiento de transfusiones de factores de coagulación, en comparación con los controles habituales. No obs- tante, el estudio realizado sobre población de pacientes ambulatorios es aún pequeña y los resultados aún no son concluyentes.
Neurología: La
hipnosis clínica se empleó con significativo éxito en el tratamiento de la
cefalea. En otros estudios, la auto-
hipnosis produjo mejoras significativas en la
cefalea tensional y se obtuvieron resultados similares en niños con
migraña.
Obesidad: Los estudios sobre el uso de la
hipnosis clínica en el tratamiento de la
obesidad muestran resultados espectaculares siempre y cuando dentro del tratamiento se incluya un programa de
motivación mediante refuerzos,
terapia conductista en la inserción de
dieta hipocalórica (endocrinológicamente especificada para el paciente) y condicionamientos específicos orientados al inicio de actividades que supongan
consumo calórico.
Obstetricia: Como lo demuestran distintos estudios, la
hipnosis clínica como anestésico durante el
parto tiene extensos antecedentes de innegable éxito. En uno de los estudios, las pacientes refirieron menos incomodidad y un trabajo de
parto más corto. Otros hallazgos positivos fueron el menor requerimiento de
anestesia, la
analgesia postparto y el menor índice de
neonatos en la
Unidad de Cuidados Intensivos.
Oncología. Posiblemente suponga una de las aplicaciones más novedosas y polémicas de la
hipnosis clínica, por tanto, deben manifestarse los resultados de los ensayos con la cuatela debida. Se probó en grupos de niños que recibían regularmente
quimioterapia. Se demostró claramente que la implementación de
hipnosis clínica se asociaba con menor incidencia de
náuseas y
vómitos, en comparación con el grupo control.
En cuanto a las
reacciones tumorales se están obteniendo resultados interesantes en
carcinomas hasta
T4 M0, especialmente en tejido blando (destacando particularmente la mama). Los pacientes con trasplante de médula ósea experimentaron una reducción significativa del
dolor oral.
Aparato respiratorio: Un importante estudio multicéntrico mostró un descenso significativo de fracaso terapéutico en los pacientes
asmáti- cos entrenados mediante auto-
hipnosis o bajo tratamiento farmacológico al ser tratados con
hipnosis clínica.
Numerosos estudios comunicaron
técnicas diversas y resultados importantes con
hipnosis clínica para el abandono de
adicciones relaciona- das con el aparato respiratorio como el
tabaquismo.
Una revisión del año
2000 concluye la eficacia del tratamiento con
hipnosis clínica, con una abandono significativo no redibante de la
adicción.
Reumatología: Algunos pacientes con
fibromialgia refractaria asignados al tratamiento con
hipnosis clínica obtuvieron beneficios significati- vos en la fatiga matinal, el
dolor muscular y el estado general.
Urología: Una revisión reciente demuestra la eficacia absoluta de la
hipnosis clínica en el tratamiento de las
disfunciónes sexuales no orgá- nicas y, con tal oportunidad, en la exploración y tratamiento de
trastornos psicológicos.
Conclusión:

La aceptación de la
hipnosis clínica como modelo clínico es resultado del metódico trabajo de muchos pioneros en esta especialidad. Mediante un mayor conocimiento y una mayor estandarización de los protocolos de intervención, puede inspirarse más investigaciónes y nuevas áreas potenciales de aplicación.
Resumen objetivo elaborado por el Comité de Redacción Científica de SIIC en base al artículo original completo publicado por la fuente editorial.Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC) 2002.