Resonancia magnética funcional e hipnosis clínica.
Al igual que la
T.E.P., la
resonancia magnética funcional está basada en el incremento sanguíneo en las áras activas de la corteza. Pero aquí los campos magnéticos locales se miden en relación con un i- mán externo. La técnica se basa específicamente en la hemoglobina, cuyas propiedades magnéticas diver- gen según la proteína porte o no oxígeno. A partir de la razón entre hemoglobina con y hemoglobina sin o- xígeno, la
R.M.F. puede detectar cambios en la sangre cortical e inferir, en consecuencia, la actividad de la red neuronal.

Ante la
resonancia magnética funcional tiene las mismas desventajas que la
T.E.P. en comparación con el
E.E.G. y los
potenciales evocados, la resolución temporal de la
R.M.F. es del orden de los se- gundos comparada con la de decenas de segundos de la
T.E.P. Esto hace que la
R.M.F. pueda usarse pa- ra crear muchas imágenes con el mismo individuo, algo que no permite la
T.E.P. Sin embargo la
T.E.P. pue- de proporcionar imágenes de prácticamente el cerebro entero sin compromiso de resolución, en cambio la
R.M.F. realizada en tejidos con diferentes densidades y próxima a espacios rellenos de aire puede presen- tar problemas de interpretación.

La
R.M.F. es una de las técnicas que aportará mejores resultados en el futuro próximo en la inves- tigación con
hipnosis clínica. Un anticipo de ello puede ser el obtenido en
2005 por
Tobias Egner y colaboradores, del
Instituto Neurológico de la Universidad de Columbia. El grupo de
Egner ha comparado la actividad neuronal durante la realización de tareas
Stroop en sujetos con susceptibilidad alta y baja en
hipnosis , tanto en situación basal como en inducción bajo
hipnosis. Según los autores, los datos de la
R.M.F. revelan que los sujetos altamente susceptibles a la
hipnosis, muestran durante el estado de
hipnosis un incremento en la actividad de la corteza cingulada anterior (muy relacionada con los conflictos, como son las tareas
Stroop), en comparación con la situación basal y con los sujetos de ba- ja susceptibilidad en
hipnosis. No han sido pocos los que han mostrado excepticismo entre estos resul- tados, objetando que nada nos indica que tales cambios sean específicos de un estado de
hipnosis y que otras muchas acciones, tales como la ensoñación (el soñar despierto), podían producir esos mismos efec- tos. Los resultados en relación con la
R.M.F. se encuentran así en el centro del debate científico.
La Neuropsicofisiología de la hipnosis clínica.
Todas estas técnicas neuropsicofisiológicas que permiten la inspección del cerebro son relativamente nuevas y experimentan constantes innovaciones que conllevan la esperanza de nuevos hallazgos. En el campo de la
hipnosis clínica han dejado también numerosos resultados esclarecedores, aunque, como hemos visto, tampoco son infrecuentes las contradicciones y las ambiguedades, explicables ambas si se tiene en cuenta que la
hipnosis es un estado subjetivo definible y cuantificable sólo hasta cierto punto.

En todo caso, la investigación neuropsicofisiológica en relación con la
hipnosis clínica es un estado de información imprescindible y representa el complemento, y quizás en un futuro el fundamento del cono- cimiento de la
hipnosis y de sus fenómenos. Pero no conviene olvidar, de igual forma que la depresión no es sólo una bioquímica alterada, la
hipnosis es algo más que ondas cerebrales, flujos sanguíneos ce- rebrales o activaciones de tales o cuales áreas cerebrales. La
hipnosis clínica se desarrolla en un con- texto físico, en un contexto personal y en un contexto interpersonal (social), y eso supone un considera- ble número de variables, motivaciones y expectativas que no conviene perder de vista.
Ángel González de Pablo.
Prof. Titular de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.
Investigador de la Historia de la Psiquiatría y de la Hipnosis.
Artículo publicado en la revista Mente y Cerebro Nº21 Pg.52