La Cognición.
Se entiende por
cognición al procesamiento intelectual avanzado de la información, maduración de la información por el gran salto de encontrarle significado. Pensar. Considerar. Procesamiento cerebral de datos. Los
procesos cognitivos incluyen tareas realizadas por algunos invertebrados y to- dos los vertebrados, tales como la percepción, así como tareas aparentemente reservadas a los humanos como el razonamiento.
Percepción.
Se entiende por
percepción la acumulación de información usando los cinco sentidos fisiológicos. La percepción se refiere a veces a los
procesos cognitivos independientes de los sentidos (como pudiera ser la percepción extrasensorial en caso de que ésta existiera), pero en general se refiere a actividades sensoriales. El conocimiento sensorial viene de la percepción de las propiedades del objeto. La percepción es aquella parte de la
re- presentación conciente del entorno del cerebro que en este momento está siendo activada (ida y vuelta) por las entradas sensoriales.(
G: Sommer- hoff-1994).
Modelado y Modelo Cognitivo.
Es el cambio de la escala y/o de los ingredientes para conseguir algo (
modelo) que se parece o que actúa en forma similar a otra cosa (
prototipo). Un ejemplo es el de una locomotora en miniatura (
modelo) que replica un tren real (
prototipo). En el
modelado cognitivo, los ingredientes cambian, ya que en lugar de neuronas y de interacciones electroquímicas caóticas, los modelos actuales utilizan dispositivos electrónicos. En el
modelado cognitivo típico se trata de montar un diagrama o mapa, basado en análisis presumiblemente científicos, que relacione las diferentes estructuras y funciones cerebrales entre sí, de manera que permita mostrar los enlaces más importantes de los subsistemas prevalentes en el sistema complejo cerebral, tanto referidos a las funciones "
inferiores " como (especialmente) a las "
superiores ".
Paradigmas Cognitivos.
Vale la pena comenzar esta teorización haciendo claridad sobre algunos conceptos claves que contribuirán a la comprensión posterior de algunas ideas. Por una parte, es importante considerar el objeto de la
psicología cognitiva; esta se dedica al estudio de los procesos mentales superiores, es decir, al funcionamiento de la mente y cómo a través de estos procesos
interactuamos adecuadamente con el mundo, memorizamos, solucionamos problemas, discernimos sobre una situación, nos comunicamos y cómo reflexionamos sobre nuestros propios pensamientos (
metacognición).

La
psicología cognitiva es una de las más complejas ramas de la psicología y la que más se ha beneficiado de la experimentación. Los
procesos cog- nitivos esenciales tienen que ver con la percepción, la atención, la memoria, el pensamiento (procesamiento racional) y el lenguaje.

Este enfoque dominó el
abordaje psicológico durante las décadas centrales del siglo
XX. La
psicología académica estuvo dominada por los con- ductistas (con
B. F. Skinner a la cabeza) quienes opinaban que era sólo la
conducta manifiesta (observable objetivamente desde el exterior) la que podía estudiarse con rigor científico. Dicha postura significó un freno drástico en el abordaje del comportamiento humano al relegar por completo la participación de las emociones en la conducta.

El advenimiento de la "
revolución cognitiva " a finales de los años sesenta centró la investigación en la
inteligencia y en la manera como
la mente percibe, procesa y almacena la información. Las emociones siguieron relegadas y las visiones del procesamiento de la información como una serie lineal, fría y rigurosa, excluían "
groseramente " la posibilidad de que las emociones y los sentimientos filtrasen subjetivamente nuestra visión del mundo.

La
psicología cognitiva racionalista ha sido una de las que más ha insistido en la búsqueda de analogías entre el funcionamiento de las máquinas para el procesamiento de datos (ordenadores) y el cerebro humano. Esta perspectiva nuevamente pone de relieve la
miopía intelectual del modelo que seguía analizando la mente desde afuera como si se tratase de un conjunto de "
tarjetas " ordenas e interconectadas a un procesador "
Intel Pentium " de fabricación biológica. Este tipo de análisis correlativo pondría de relieve la pregunta de quién fue primero, el huevo o la gallina.

Cabe señalar, no obstante, que la analogía mente/ordenador es funcional, no física, y esta ha sido de gran utilidad en ramas como la ingeniería electrónica y la ingeniería de sistemas, particularmente en el diseño de sistemas hombre–máquina (sistemas de información) en la teoría de las redes neuronales (imitación del funcionamiento del cerebro humano) que ha impulsado grandes avances en el campo de la inteligencia artificial y la robótica.
El Enfoque Cognitivo Posracionalista.
Las limitaciones explicativas del
modelo racionalista cuya intención de imponer un sesgo objetivo (racional) a la idea de realidad era en sí un principio contradictorio (cualquier realidad que se quiera imponer es en sí subjetiva), dieron cabida a una nueva percepción del
proceso cognitivo como una circunstancia correlativa entre las emociones y el pensamiento racional. "
Las emociones enriquecen; un modelo mental que las excluya queda empobrecido " (
Goleman, 1995).

El
posracionalismo comienza a tomar forma como producto de las críticas del psiquiatra italiano
Vittorio Guidano a los limitados abordajes terapéuticos del enfoque
racionalista clásico. Para
Guidano, tanto la psicología como la psiquiatría se habían convertido en un cúmulo de teorías ex- plicativas al amparo de un enfoque pragmático, racionalista y objetivista, que se alejan por sí mismas de la explicación más profunda que debían pro- veer:
la experiencia concreta e integral del ser humano.
Guidano centra su crítica en el hecho de que el
objeto de la psicología, si es que existe una realidad objetiva para todos los seres humanos, es entonces estudiar
cómo nos adaptamos a esa realidad y la representamos mentalmente de la manera más fielmente posible.
Guidano asume que di- cha perspectiva de las cosas sólo admita análisis externos, es decir, estudios de los factores ambientales con los que se relaciona el individuo. "
Desgraciadamente, esta respuesta que proporcionan la mayoría de los psicólogos, no constituye una explicación que haga inteligible el cómo y el por- qué de un determinado fenómeno psicológico que exhibe ciertas propiedades, y que descriptivamente, un observador puede distinguir " (
Weimer, 1982).
Posracionalismo y Experiencia Humana.
Para empezar cabe hacer dos consideraciones con respecto a la experiencia humana: por una lado el
conocimiento y la
experiencia en el hombre es una parte de su existencia, es decir, nuestra manera de conocer y aprehender las características del mundo es una cualidad intrínseca a nosotros mismos como individuos y especie y que como tal, no se la puede desligar de su carácter emocional; por otra parte,
el acto de conocer y en especial,
la experiencia en el hombre (y en las demás especies animales) es un hecho particular derivado de la evolución y la historia "
animal " de sí mismo.

La experiencia humana es una circunstancia histórica, es decir, se "
vive " el mundo desde el contexto y la visión misma que se tenga de ese contexto (temporal y particular). La
experiencia es en sí un proceso que contribuye a la
auto-organización del individuo y como tal se debe concebir como un flujo que guarda una unicidad básica.

Desde una visión
sistémica, la experiencia humana es un proceso circular, un proceso dialéctico, un proceso retro-alimentado en el que la expe- riencia se siente, se explica y luego esa explicación genera una nueva experiencia que explicará otra nueva sensación y así sucesivamente, como un flujo creciente hacia un orden explicativo cada vez más complejo (de ahí que se diga que la experiencia es un hecho evolutivo).

Esta última concreción conduce a una conclusión:
la experiencia humana es un evento posracional, es decir, no sólo emocional, ni sólo racional, es algo que va más allá de la razón misma y de la correspondencia entre entendimiento y emoción. Esto confirmaría una
estructura sistémica de la mente en la que estos dos ingredientes por separado no explicarían el todo (sinergia) de la experiencia, pero en el que dicha experiencia es un todo mayor que la simple suma de sus partes (este es un comentario de la escuela).
Bases Biológicas.
Bases Biológicas de la Cognición.
El sistema central de procesamiento humano
es el cerebro. Una intrincada estructura de neuronas interconectadas que ocupa cerca del
5% de la masa corporal,
pesa alrededor de kilo y medio y consume cerca del
15% de la sangre que bombea el corazón.

Existen tres partes principales que independientemente cumplen con procesamientos definidos, aunque no independientes:

El
prosencéfalo en los humanos, procesa la información sensorial del cuerpo analizándola e integrándola con la información previamente analizada de experiencias anteriores; también interviene en necesidades tales como el sueño, la termorregulación, el alimento, hidrorregulación y funciones reproductivas; por su tamaño y proporción en los seres humanos se le asocia con la inteligencia.

El
mesencéfalo tiene una función de apoyo en el control de las funciones motoras y sensoriales. El romboencéfalo ejerce un control directo sobre las funciones digestivas, respiratorias, circulatorias y sobre el equilibrio corporal.

La
corteza cerebral es la estructura en la que se concentra gran parte de las capacidades de procesamiento de información de los humanos (abarca tanto el
prosencéfalo como el
mesencéfalo). La
corteza alcanza una proporción cercana a las
tres cuartas partes del total de las neuronas del cerebro, se encuentra dividida en dos hemisferios (
izquierdo y
derecho) que a su vez se encuentran divididos en lóbulos (
frontal,
parietal,
temporal y
occipital). "
Se cree que el procesamiento de información en la corteza es estratificado;… Los datos pasan de áreas primarias a áreas secundarias y, de ahí, a otras áreas de asociación más elevada " (
Davidoff, 1992).

Los
lóbulos frontales son los encargados del análisis y la toma de decisiones con respecto a la información que recibe el cerebro. Los
lóbulos fron- tales nos permiten recordar, sintetizar datos sensoriales e información emocional, interpretar información y manejar series de datos; nos posibilitan además el planear alrededor de una serie de datos previos y establecer propósitos. "
Algunos científicos creen que la esquizofrenia y la senilidad, que distorsionan el pensamiento, son causadas por niveles reducidos de dopamina –un neurotransmisor– en los lóbulos frontales " (
Goldman-Rakic y colaboradores, 1983). A los
lóbulos frontales se los relaciona con la transmisión de impulsos a los músculos.

Los
lóbulos parietales registran y analizan la información proveniente de la superficie (
esterocepción) y del interior (
propiocepción); este tipo de funciones se les conoce a su vez como de sentido sensorial ó
somatosensoriales. Los
lóbulos parietales se encuentran intercomunicados con los
lóbulos frontales a donde conducen la información para su análisis.

Los
lóbulos temporales deciden que parte de la información ambiental se registra y se almacena; también tienen la responsabilidad de archivar esa misma información. Estos lóbulos juegan un papel importante en la elaboración de juicios positivos o negativos de las experiencias. También procesan información auditiva.

Los
lóbulos occipitales procesan principalmente información visual (
corteza visual primaria) y participan en funciones más generales del proce- samiento de información.

El
tálamo. Es un conjunto de cuerpos celulares ubicados en el
prosencéfalo encargados de recibir casi la totalidad de la información esteroceptiva (a excepción de la información olfativa que tiene su propia ruta hacia la corteza) y transmitirla hacia las zonas primarias de la corteza.

El
sistema límbico. Es un conjunto de neuronas que incluye el
hipocampo,
la amígdala,
el séptum y el
cíngulo, así como porciones del
hipotálamo y el
tálamo. Dichas estructuras fueron las primeras en evolucionar; guardan una cierta relación con el procesamiento de olores y juegan un papel central en las emociones y motivaciones. Controla a la par de la corteza la sed, el apetito, el sueño y la vigilia, la termorregulación, el sexo, la agresión, el miedo y la docilidad (confianza). Permite el "
rescate " de recuerdos, la representación del entorno y la ubicación espacial. El
sistema límbico ejerce control sobre las características afectivas y el modo de relacionarnos con los demás; de ahí que se pueda decir que contribuye a la preservación de la especie y a la supervivencia personal.
Bases Biológicas de La Emoción.
Ya se ha hablado del
sistema límbico y de su influencia en las
emociones, pero no se ha especificado la crucial influencia de una pequeña estructura conocida como la
amígdala. En los seres humanos, la
amígdala es un racimo de células interconectadas que se asientan sobre el
tronco cerebral; son dos y se ubican a cada lado del cerebro. En el ser humano, la
amígdala es relativamente grande si se la compara con la de otros animales. Estas estructuras límbicas se encargan principalmente del aprendizaje y el recuerdo del cerebro (
es el depósito de la memoria emocional); si se separa la
amígdala del resto del cerebro, esto desencadenará una incapacidad para apreciar el significado emocional de los acontecimientos (
ceguera afectiva).

De la
amígdala dependen las
emociones primarias. Las lágrimas en los seres humanos, por ejemplo, son desencadenas por la
amígdala. Las investigaciones realizadas por el neurólogo
Joseph LeDoux han demostrado que la
amígdala puede ejercer el control sobre lo que hacemos, aún mientras el cerebro racional procesa una solución.

La
amígdala funciona como una especie de
central de monitoreo de alarmas, y en caso de presentarse una situación de emergencia, se conecta con los centros cerebrales más importantes y ordena el desencadenamiento de todas las funciones de respuesta defensiva y focaliza la atención cerebral en la elaboración de estrategias de supervivencia. Las investigaciones de
LeDoux han demostrado la sorprendente eficiencia del
sistema perceptivo humano; las señales del ojo y del oído viajan primero al
tálamo y luego a la
amígdala; una segunda señal viaja hacia el cerebro pensante. Este proceso permite generar respuestas inmediatas sin tener que depender de los cuidadosos cálculos y razonamientos del cerebro racional.

"
La amígdala puede albergar recuerdos y repertorios de respuestas que efectuamos sin saber exactamente por qué lo hacemos, porque el atajo desde el tálamo hasta la amígdala evita completamente la neocorteza. Este desvío parece permitir que la amígdala sea un depósito de impresiones y recuerdos emocionales de los que nunca fuimos conscientes " (
Goleman, 1995)