
La anestesiología con
hipnosis clínica para
cirugía, es posiblemente una de las más antiguas apli- caciones de la
hipnosis clínica. El 12 de abril de 1929, el
Doctor Cloquet realizó la primera
mamec- tomía mediante anestesiología bajo
hipnosis profunda con éxito. A partir de esa fecha, se practicaron infinidad de intervenciones quirúrgicas con
hipnosis clínica, teniendo en cuenta, que por entonces no existía aún la
anestesia farmacológica, lo que supuso un gran avance en control del dolor para aplica- ción médica.

Todas estas operaciones finalizaron con éxito, se practicaron sin dolor alguno y no tuvieron ninguna complicación post-operatoria. Sin embargo, el inventor de la palabra hipnotismo fue el
Dr. James Braid (
1795-1860) explicando, según él pensaba, la forma en que funcionaba: "
la fijación sostenida de la mirada, paraliza los centros nerviosos de los ojos y sus dependencias, que alterando el e- quilibrio del sistema nervioso, produce el fenómeno. " Hoy se sabe de lo absolutamente equivo- cado e incierto de esta afirmación, dado que la fijación de la mirada solo provoca cansancio ocular, provo- cando la reacción de cierre de los parpados, que en absoluto supone focalizar la atención (
hipnosis) pero en el siglo
XIX él pensaba que la gran fuerza sanadora de la
hipnosis se producía por el cansancio ocular al mirar fijamente a los ojos del
terapeuta o un objeto luminoso.

Fue a finales del siglo
XIX cuando esta disciplina cobró importancia en el mundo científico de la época. En el
Hospital de La Salpetriere de
París, un famoso neurólogo, el
Dr. Charcot, venía realizando espectaculares curaciones de sujetos diagnosticados de locura (que él llamaba
gran neurosis), pero que en realidad eran histéricos.
Charcot reunió en sus clases magistrales a la flor y nata de las clases pudien- tes del
París de finales de siglo, políticos, juristas, obispos, científicos y damas elegantes acudían a esta "
gran maravilla de la ciencia". Entre sus alumnos estaba
Sigmund Freud, así como otros posterio- res ilustres personajes de la medicina como
Gilles de la Tourette o
Bernheim.

Al sur de
Francia, en
Nancy, dos médicos iban a provocar un gran salto adelante en la utilización de la
hipnosis; por un lado el
Dr. Berheim, muy famoso en su época, y por otro un humilde médico de pue- blo, el
Dr. Liébault, ambos trataron a más de mil personas con todo tipo de enfermedades, con los que lograron grandes resultados. La
cirugía con
hipnosis se extendió por toda
Europa, convirtiéndose en una herramienta indispensable en la medicina oficial. Esto fue así hasta que
Freud, quien aprendió esta técnica con
Charcot, y después de practicarla durante años la desechó por considerarla de escaso valor terapéutico y sustituyéndola por el
psicoanálisis invención suya, lo que relegó la
hipnosis al olvido.

El tiempo y la posterior evolución de la
psicología clínica y la
neurología, demostrarían que todas sus teorías
psicoanalíticas, así como su
teoría libidinal y muchas de las definiciones e interpretaciones (entre ellas las de los sueños) de
Freud resultaron incorrectas. Tal y como se le expuso en el
colegio de médicos de
Viena "
de todo lo expuesto por el Dr. Freud, no hay nada nuevo, y lo nuevo no es cierto", de lo que ya le advirtió su amigo y colega el
Dr. Joseph Breuer quien resultó una autoridad de la ápoca en sus tratamientos de las
psicopatologías mediante
hipnosis.