Neurofisiología de la analgesia en hipnosis clínica.
En la búsqueda de marcadores o
cambios neurofisiológicos durante la
analgesia bajo
hipnosis clínica que ha tenido lugar en los últimos 30 o 40 años, la actual "
Década del Cerebro" ha traído consi- go nuevas y sofisticadas
técnicas y teorías que sólo recientemente se están aplicando al estudio del pro- cesamiento del
dolor y de la manipulación del
dolor y la atención por medio de la
analgesia mediante la
hipnosis clínica.

La nuevas tecnologías disponibles incluyen el análisis espectral del
E.E.G., los mapas topográficos del
E.E.G. y los
potenciales evocados somatosensoriales (
S.E.R.P.), la
tomografía de emisión de positro- nes (
T.E.P.), el flujo sanguíneo cerebral regional (
R.C.B.F.), la tomografía computarizada por emisión única de fotones (
S.P.E.C.T.), y la
resonancia magnética funcional (
R.M.F.I.).

A medida que esta investigación va adquiriendo un carácter cada vez más interdisciplinar, los investi- gadores deben continuar asegurándose de incorporar los diseños experimentales desarrollados dentro del campo de la
hipnosis clínica (
Barabasz y Barabasz, 1992; Crawford y Gruze-lier, 1992; Hilgard, 1965). Resulta imperativo el uso de personas que hayan sido rigurosamente seleccionadas por medio de
escalas de hipnotizabilidad estandarizadas, así como la comparación de condiciones de
atención al
dolor y
analgesia en
hipnosis, contrabalanceadas o presentadas en diseños tipo A-B-A.

El estudio de la interacción entre
Aptitud (rasgo X) y tratamiento, a través de la combinación de mé- todos experimentales y correlaciónales (
Crawford y Alien, 1983; Cronbach, 1975; Tellegen, 1981), es crucial en la investigación de la
hipnosis. Es de gran importancia una correcta evaluación del
nivel de hipnotizabilidad ya que, al parecer, las personas muy
hipnotizables pueden controlar mejor el
dolor gracias a un sistema atencional frontal más efectivo que les permite atender o desatender a los estímulos nocivos (
Crawford, Brown y Moon, 1993; Crawford, Knebel et al, 1998; Spiegel, Bierre y Root- enberg, 1989; Zachariae y Bjerring, 1994; ver las revisiones de Crawford, 1994 a,b, en la prensa; Crawford y Gruzeüer, 1992; Crawford, Horton, McClain-Furmanski y Vendemia, 1998).

Las comparaciones entre personas de alta y baja susceptibilidad a la
hipnosis son cruciales para dis- tinguir los efectos de la
analgesia hipnótica per si misma de los debidos a la relajación u otros factores. La selección de una persona altamente
hipnotizable debe tener también en cuenta su capacidad demos- trada para reducir notablemente o eliminar la percepción de aspectos sensoriales y emocionales del
dolor.

La corteza frontal anterior (
prefrontal) puede activarse durante la aplicación de estimulación doloro- sa (
Crawford, Horton et ai, 1998; Crawford, Horton, McClain-Furmanski y Vendemia, 1998; Downs et ai, 1998; Iadarola et ai, 1998) y/o la anticipación del
dolor (
Ploghaus et ai, 1999). Por ello, proponemos que esta región está implicada, en cooperación con regiones subcorticales entre las que se incluye el tálamo, en el control de la entrada o inhibición del input somatosensorial cuando se emplea la
analgesia bajo
hipnosis. La corteza frontal anterior se activa durante la atención y la inhibición dirigi das (
Posner y Petersen, 1990). También actúa durante los fases tempranas del procesamiento senso- rial sobre estructuras corticales y subcorticales, "
desde la periferia, a través de los núcleos de la columna dorsal y el tálamo, hasta el córtex sensorial" (
Yamaguchi y Knight, 1990, p. 281).

Sorprendentemente, la presencia de
dolor crónico puede de hecho perturbar la activación frontal anterior (
Derbyshire et ai, 1994, 1996). Si éste es el caso, entonces las
técnicas de analgesia con
hipnosis podrían activar el procesamiento inhibitorio de la corteza frontal anterior, produciendo como re- sultado una inhibición del
dolor y su recuerdo.

Estudios recientes de flujo sanguíneo cerebral regional y registro intracraneal de la actividad eléctrica (
E.E.G. y potenciales evocados somatosensoriales en regiones corticales y subcorticales) apoyan la propuesta de que el
sistema atencional frontal está implicado activamente, a través de in- teracciones con otras regiones corticales y subcorticales, en la supresión de la información aferente sobre
estímulos dolorosos o atención, durante la
hipnosis. Esto supone un apoyo adicional a la propuesta ya mencionada de la
Dra. Crawfofd (
1993) de que la
hipnosis requiere
esfuerzo cognitivo.
Otros cambios neurofisiológicos durante la analgesia en hipnosis.
La analgesia en
hipnosis puede tener un efecto inhibitorio en la actividad de los
reflejos espinales periféricos, lo que sugiere un posible impacto sobre las vías tálamo-espinales descendentes de control del
dolor (ver la revisión de
Price, 1996).

La amplitud del reflejo de
Hoff-man disminuyó significativamente durante la
hipnosis en los sujetos muy
hipnotizables, pero no en los poco
hipnotizables, a pesar de que la
sugestión de
analgesia no fue eficaz (
Santar-cangelo, Busse y Carli, 1989). Se han observado reducciones en la latencia (
Hagbarth y Finger, 1963) y la amplitud R-III (
Danziger et al, 1998; Kierman, Dañe, Phillips y Price, 1995) de reflejos espinales durante la analgesia en
hipnosis. (
Danziger 1998) evaluaron el reflejo R III y los
potenciales evocados somatosensoriales ante estímulos dolorosos en condiciones de atención al
dolor y
analgesia en
hipnosis en sujetos muy
hipnotizables.

Todos los participantes mostraron una reducción en la amplitud de los componentes tardíos del
po- tencial evocado y un incremento en la tolerancia al
dolor durante la analgesia en
hipnosis. Sin embar- go, pudieron observarse dos subgrupos con distintos patrones de modulación del reflejo R III. Un subgru- po mostró una fuerte inhibición del reflejo, mientras que en el otro se observó una notable facilitación del mismo. Si bien todos los sujetos fueron capaces de apartar su atención del
dolor, algunos mostraron una reactividad motora al
dolor mayor que otros. Estos resultados parecen de gran interés y merecen ser in- vestigados con más detalle.

Ya que algunos procesos inhibitorios actúan a través de los
opiáceos endógenos, varios estudios han evaluado el efecto potencial de la
analgesia en
hipnosis sobre el mecanismo descendente de con- trol opiáceo. A diferencia de la
analgesia opiácea, la
hipnótica no ha podido revertirse generalmente con el antagonista opiáceo
Naloxone (
Barber y Mayer, 1977; Goldstein y Hilgard, 1988; Spiegel y Albert, 1983; pero ver también
Stevenson, 1978) excepto en circunstancias de
estrés (
Frid y Singer, 1978). Estudios preliminares (
Domangue, 1985; Sternbach, 1982) sugieren la existencia de otros procesos neuroquímicos que podrían estar implicados en la
analgesia con
hipnosis.

El nivel medio de inmunoreactividad de la
beta-endorfina se incrementó en pacientes artríticos tras la
analgesia con
hipnóosis, mientras los niveles plasmáticos de
epinefrina,
dopamina o
serotonina no mostraron cambios (
Domangue, 1985). La sorprendente escasez de la investigación en esta área deja el tema abierto a futuras exploraciones.
Helen J. Crawford, Timothy Knebel, Jennifer M.C. Vendemia, James E. Horton y Juan R. Lomas. 1999. La Naturaleza de la analgesia hipnótica: Bases y evidencias neurofisiológicas. Anales de la Psicología año/vol 15 nº 001. Universidad de Murcia pp 135 y 142.