
Los
episodios o
crisis de ansiedad se fundamentan en varios elementos que los hacen posible:

Uno o varios
estresores (o en su defecto post-trauma reactivo).

Bajos niveles de
auto-control en la
conducta.

Deficiente o disfuncional
auto-estima.

Una vez re-estructurados estos factores de riesgo mediante
terapia, los
episodios de ansiedad inhiben rápidamente. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que el
paciente ansioso suele presentar re- sistencias al
protocolo, especialmente en la fase de
relajación sistemática. Se debe a que este tipo de pacientes, percibe la
distensión muscular producida por la
relajación sistemática como una pér- dida de
auto-control y como consecuencia de ello suelen entrar en
trastorno de pánico, especial- mente en la primera
sesión. Deben evitarse estos
episodios, so pena que se produzca una indeseable
asociación relajación / crisis de pánico, que inhabilitaría al
paciente para siguientes intervenciones.

Las personas fácilmente estresables debido a sus bajos niveles de
auto-control y
auto-estima su- fren con frecuencia fuertes
episodios somatomorfos reactivos del
cuadro de ansiedad, que usual- mente se erradican de forma
paliativa con sedantes (
benzo-diacepinas) que no resuelven el
orígen del trastorno.

Por tanto resulta imprescindible la pronta
intervención clínica con estos
pacientes a efectos de evitar
episodios recidivantes que deban ser resueltos constantemente con medicación, que puede te- ner
efectos adictivos o adaptativos indeseables, obligando a subir la indicación de
dosis o cambiar la
diacepina.

Por otra parte, las pérdidas intermitentes de
auto-control acaban por cronificarse con suma facili- dad, facilitando los accesos a la crisis y generando mayor inseguridad ante la posibilidad inminente de otro episodio (
miedo al miedo), lo que en
pacientes con
auto-estima baja resulta fatal.

En general los
episodios de ansiedad y sus
trastornos somatomorfos suelen inhibir con facili- dad al tratamiento de
terapia bajo
hipnosis clínica, salvo los casos anteriormente mencionados y rara- mente suelen recidivarse salvo que el
estímulo estresor premanezca activo. En este caso deberá plan- tearse una
re-estructuración cognitiva que modifique la
percepción del estímulo.